La fábrica, que se espera que se convierta en la más grande de Estados Unidos una vez terminada, se está construyendo en Iowa. Essar Group es propietario de Mesabi Metallics, la empresa con sede en Minnesota que dirige la construcción. El anuncio de Trump atrajo una alineación de políticos en su mayoría estadounidenses, incluidos miembros del gabinete y funcionarios electos de Iowa, pero Ruia se destacó como el único empresario extranjero detrás del hombro del presidente, que llevaba un pañuelo de bolsillo lila.
El hermano de Ruia, Shashi, tiene su propia historia ligada a la empresa. Al Jazeera informa que Shashi estaba en un escenario diferente una década antes, en octubre de 2016, aunque el contexto completo de esa aparición no se detalla aquí. El informe plantea dudas sobre los vínculos del Grupo Essar con Rusia, un detalle que complica el panorama de una importante inversión industrial estadounidense encabezada por figuras empresariales indias con conexiones que la Casa Blanca no mencionó.
Para Iowa, la fábrica representa una inyección masiva de inversión manufacturera y, presumiblemente, empleos una vez que finalice la construcción. Pero la identidad y los antecedentes de la empresa que la construye, y los vínculos comerciales más amplios de sus fundadores, añaden una capa de escrutinio que no formó parte de la sesión fotográfica del lunes.
Las preguntas más fuertes ahora pueden ser sobre quién lo está construyendo realmente.

